Con la aparición de la fotografía y el cine se generó un nuevo espacio de creación artística, que en su tiempo fue cuestionado; hoy, se puede decir que el campo abierto por la colaboración en línea y los medios electrónicos representan una enorme posibilidad de creación artística.

Las tecnologías de la comunicación y la información han aportado una nueva visión para ver y entender el mundo, redefiniendo las distintas tribus actuales. Se están produciendo cambios radicales en las prácticas artísticas contemporáneas, que se refieren en primer lugar al uso de nuevos y variados soportes digitales, pero cuyas consecuencias trascenderán, con mucho, la mera aparición de nuevos lenguajes.

La obra de los artistas digitales actuales trae consigo una serie de transformaciones que afectan al propio sentido y forma de la experiencia artística, tanto a causa de la aparición de una imagen-tiempo (que tiene un tiempo interno propio, distinto al de la representación estática), como a causa de los canales alternos de distribución y comercialización de las obras.